Mi prima siempre me pareció Hermosa






Soy Carlos esto que voy a contar pasó hace unos años. Yo tenía 23 y mi prima Pamela 19. Siempre me pareció hermosa, tiene unas tetas preciosas y grandes, un culazo, el pelo negro hasta la cintura, ojos marrones, y siempre está con una sonrisa en la cara. El 1 de enero estábamos toda la familia en la finca de mi abuelo, es enorme, me desperté a las 11hs bastante temprano, todos dormían menos Pamela, la vi sentada a la orilla de la piscina. Me acerqué y nos pusimos a charlar, estaba en bikini, yo tenía el traje de baño y una remera, luego de un rato me la saqué porque tenía calor. No podía dejar de mirarle las tetas a Pame. Ella se levantó para buscar algo para tomar y fui detrás la agarré y la puse contra una pared, le dije que no podía más, que la deseaba demasiado y le di un beso, ella lo acepto, nuestras lenguas se encontraron, tenía sus enormes tetas contra mi pecho, lleve mis manos hasta su culo y lo apreté. Le bajé la parte de arriba del bikini y empecé a comerle esas tetas, me encantaban, las devoraba, se le endurecieron los pezones al instante, los besé, mordi y chupe. Le baje la bombacha del bikini y la tiré al agua, abrí sus piernas y lleve mi boca directo a su conchita, la tenía carnosa, con algunos pelitos, estaba deliciosa, la chupe hasta que acabó en mi boca. La puse de rodillas y le metí mi pija en su boca, se la empezó a comer, la saboreaba, me miraba a los ojos mientras me había el pete y me volvía loco, no me pude aguantar y le acabe en la boquita, se la trajo toda. La lleve más lejos por si se despertaba alguien, detrás de un horno de barro viejo, nos besamos, mientras yo manoseaba cada centímetro de su cuerpo, al poco tiempo ya la tenía dura de nuevo, la di vuelta, se afirmó en el horno, lami mis dedos, los pase por su conchita, acomode la pija y se la metí, empuje hasta el fondo, pegó un gemido fuerte y le tape la boca, me empecé a mover, con una mano le tapaba la boca y con la otra le agarraba las tetas. Le saque el corpiño y con él le ate las manos en la espalda, apoye su cabeza sobre la pared del horno y le empecé a dar duro, bien rápido, alcance a sacarla y le acabe en las nalgas.

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